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Medicina (Buenos Aires) - Hantavirus del nuevo mundo: Ecología y epidemiología de un virus emergente en latinoamérica

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Medicina (Buenos Aires)

versión On-line ISSN 1669-9106

Medicina (B. Aires) v.66 n.4 Buenos Aires jul./ago. 2006

 

Hantavirus del nuevo mundo. Ecología y epidemiología de un virus emergente en latinoamérica

Henry Puerta1, César Cantillo1, James Mills2, Brian Hjelle3, Jorge Salazar-Bravo4, Salim Mattar1

1 Universidad de Córdoba, Instituto de Investigaciones Biológicas del Trópico, Montería-Colombia;
2 Center for Diseases Control, Viral and Rickettsial Diseases, Special Pathogens Branch, Atlanta,
3 Departments of Pathology, Biology, and Molecular Genetics & Microbiology, Health Sciences, University of New Mexico;
4 Center for Epidemiology and Zoonoses, Department Biological Sciences, Texas Technology University, USA

Dirección Postal: Dr. Salim Mattar V. Universidad de Córdoba. Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia Instituto de Investigaciones Biológicas del Trópico. Km 26 Vía Cienaga de Oro, Montería, Colombia. Fax: (57-47) 560710. E-mail: mattarsalim@hotmail.com

Resumen
Los hantavirus son un grupo de patógenos emergentes (familia Bunyaviridae; género Hantavirus) identificados como agentes etiológicos de la Fiebre Hemorrágica con Síndrome Renal (FHSR) en Europa y Asia y el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH) en las Américas. La FHSR está relacionada con roedores de las subfamilias Murinae y Arvicolinae y el SCPH con roedores de las subfamilias Sigmodontinae y Arvicolinae. Desde la identificación del SCPH en los EE.UU. en 1993, muchos casos de SCPH y un número cada vez mayor de hantavirus y sus roedores reservorios han sido identificados en Centro y Sud América. Estudios epidemiológicos han demostrado diferencias notables en las seroprevalencias de anticuerpos en humanos y roedores reservorios que oscilan entre el 1% y más del 40%. Hasta ahora han sido notificados en toda América más de 1500 casos de SCPH y aproximadamente más de 15 variantes de hantavirus genética y serológicamente distintos asociados a roedores sigmodontinos. Las formas clínicas leves-autolimitadas, moderadas y graves de la enfermedad, los antecedentes de transmisión persona a persona y una incidencia mayor de manifestaciones clínicas extrapulmonares que se diferencian de la enfermedad clásica descrita por primera vez en EE.UU., son aspectos importantes sobre la epidemiología de los hantavirus y el SCPH en Latinoamérica; sin embargo, la historia completa de los hantavirus está aún por escribirse, debido a la naturaleza dinámica de estos virus y sus patologías, y a la complejidad de los factores que  intervienen en su aparición, establecimiento y diseminación en poblaciones humanas y animales. Latinoamérica continúa representando la porción del continente con una oportunidad única y desafiante para el estudio de la relación de los hantavirus con sus huéspedes reservorios naturales y las interacciones virus-roedor-humano. Probablemente más hantavirus podrían ser descritos en el futuro, y serían necesarios más datos para entender su diversidad y evolución.

Palabras clave: Hantavirus, Ecología, Epidemiología, Virus emergente, Latinoamérica

Abstract
The New-World Hantaviruses. Ecology and epidemiology of an emerging virus in Latin America. The hantaviruses are a group of emerging rodent-borne pathogens (family Bunyaviridae; Genus Hantavirus) that are etiologic agents for hemorrhagic fever with renal syndrome (HFRS) in Europe and Asia and hantavirus cardiopulmonary syndrome (HCPS) in the Americas. HFRS is associated with rodents of the family Muridae, subfamilies Murinae and Arvicolinae; HPS is associated with rodents of the subfamily Sigmodontinae. Since the identification of HCPS in USA in 1993, a large number of cases of HPS and an increasing number of hantaviruses and rodent reservoir hosts have been identified in Central and South America. Epidemiologic studies have demonstrated important differences in frequency of infection with hantaviruses in both human and rodent host populations. Antibody prevalences in rodent and human populations may vary from less than 1% to more than 40%. Currently, more than 1500 cases of HCPS have been reported and more than 15 genetically distinct variants of hantaviruses, all associated with sigmodontine rodents, have been identified throughout the Americas. Several characteristics distinguish Latin American HCPS cases from the classical HCPS described for the first time in the USA. These include a variation in severity of disease from moderate and self-limiting to severe, the demonstration of person-to-person transmission, and a somewhat higher incidence of extrapulmonary clinical manifestations in the South American form of HCPS. Nevertheless, our understanding of hantaviruses in the Americas is still far from complete. The factors involved in the dynamics of these viruses in nature, their establishment and transmission within host populations and from hosts to humans, and the variable pathology of these viruses in humans are complex. It is likely that more hantaviruses will be described in the future, and much more data will be required in order to describe the diversity and evolution of this group of pathogens. Latin America, as the center of diversity for Sigmodontine rodents and their hantaviruses is presented with the unique opportunity as well as the challenge of being center stage for continued studies of the dynamics of hantaviruses in natural host populations and the links of host and virus to human populations.

Key words: Hantaviruses, Ecology, Epidemiology, Emergent virus, Latin America

La Fiebre Hemorrágica con Síndrome Renal (FHSR) y el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH) son enfermedades emergentes transmitidas por roedores que son causadas por los miembros del género Hantavirus, familia Bunyaviridae1. Los hantavirus son principalmente transmitidos a humanos a través de la inhalación de aerosoles contaminados provenientes de las excretas de roedores2, 3; sin embargo, la transmisión persona a persona también ha sido descrita4. El genoma de los hantavirus consiste de tres segmentos de ARN monocatenario de polaridad negativa: largo (L), medio (M) y S (pequeño). Estos segmentos codifican una ARN polimerasa viral, un precursor de glicoproteínas que es procesado en dos glicoproteínas de envoltura (G1 y G2), y una proteína de la nucleocápside (N), respectivamente5. Cada hantavirus esta predominantemente asociado a un huésped roedor específico en una región geográfica determinada; sin embargo, la infección de huéspedes roedores relacionados mediante el fenómeno del spillover puede ocurrir6. La estrecha asociación entre cada uno de los hantavirus y una especie de roedor particular y el análisis filogenético de los hantavirus sugiere que éstos coevolucionaron con sus huéspedes7, 8. Las restricciones geográficas y ecológicas de los roedores divide estos virus dentro de dos grupos filogenéticamente distintos, uno en Eurasia (viejo mundo) asociado con FHSR y el otro en las Américas (nuevo mundo) asociado con SCPH. En Norte y Sur América, estos hantavirus asociados a SCPH incluyen algunos genotipos distintos, donde han sido clasificados en grupos denominados "linajes"9, 10, 11. El primer hantavirus asociado con brotes epidémicos respiratorios agudos fue el virus Sin Nombre (SNV) que apareció en el sudoeste de EE.UU. en 1993.  Desde entonces, más de 15 variantes de hantavirus se han notificado en todo el Hemisferio Occidental. A principios de 1985, se demostró  circulación de infección por hantavirus en Sud América, y un análisis serológico realizado en 1999 en Chile identificó títulos de IgG contra hantavirus en un paciente que estuvo hospitalizado en 19751-4. El primer hantavirus asociado a síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH) de la región, fue descubierto en 1993 en el Brasil, y la primera caracterización genética de un hantavirus en Sud América fue realizada en Bolivia en 1995 con la descripción del virus Río Mamoré; más adelante, un brote de SCPH en el suroeste argentino permitió la caracterización genética del virus de los Andes5-7. Desde entonces, cientos de infecciones humanas y un número cada vez más elevado de hantavirus y sus huéspedes reservorios han sido notificados en Argentina, Brasil, Chile, Bolivia, Paraguay, Panamá y  Uruguay, con mortalidades que oscilan entre 30 y 70%8-10. Actualmente, más de 1.500 casos de SCPH han sido notificados en el continente11. Sin embargo, países como México, Costa Rica, Colombia, Venezuela y Perú, donde serovigilancias realizadas en poblaciones humanas y de roedores han demostrado la circulación de han-tavirus, y sus huéspedes reservorios han sido caracterizados, aún no se suman al constante reporte de casos de SCPH en América12-16, 18. En el estudio de enfermedades emergentes, las hantavirosis son paradigmáticas por dos razones: por una parte, se han beneficiado de los avances de técnicas moleculares aplicadas a los diagnósticos, y al mismo tiempo han servido para fortalecer los programas institucionales de monitoreo de virosis. Adicionalmente, es muy posible que hayan servido como "despertador" a una rama de la ciencia que desde la mitad de los años 60 estaba adormecida: la virología zoonótica. Por ello, esta revisión tiene el objetivo de acercar al lector a la problemática actual de salud pública ocasionada por el SCPH en diferentes países de Latinoamérica, abordando los más importantes eventos ecológicos y epidemiológicos relacionados con la aparición, establecimiento y diseminación de esta enfermedad.

Hantavirus en América Central y el Caribe

Se han informado diferencias en la epidemiología de hanta-virus en diferentes países de Centro y Sud América11.
México. No han sido informados casos de SCPH hasta la fecha en este país. Sin embargo, se identificó una sero-prevalencia del 0.6% de anticuerpos IgG contra el antígeno del virus Caño Delgadito en una población del estado de Yucatán mediante la prueba ELISA descrita por Fulhorst et al., 199714, con títulos de 1/320 a >1/20.000 en un rango de edad de 2.4 a 80 años16 (Tabla 1). Este estudio no halló roedores seropositivos; no obstante, en el parque nacional del Ajuasco (México central) fueron detectados mediante la técnica de ELISA descrita por Feldmann et al., 199317 anticuerpos contra una proteína recombinante de la nucleocápside del SNV en los roedores Peromyscus maniculatus y Reithrodontomys sumichrasti con títulos de 1/400. Peromyscus maniculatus, una especie muy común en México, es el reservorio del SNV, agente etiológico de la mayoría de los casos de SCPH en Norteamérica. Aunque la identidad del virus detectado en
P. maniculatus no pudo ser determinada, estos hallazgos sugieren que el SNV podría aparecer en toda la población de P. maniculatus de la región18. Por otra parte, Hjelle et al.19 aislaron ARN hantaviral de un Reithrodontomys megalotis en el estado de Zacatecas, y Mantooth et al.20 informaron anticuerpos contra el virus Caño Delgadito en Peromyscus melanosis y Peromyscus hylocetes capturados en San Bartolo Morelos, Estado de México; ninguno de estos roedores ha sido asociado con hantavirus responsables de enfermedad en humanos.

Tabla 1.- Distribución de hantavirus de Centro y Sud América, huésped roedor, enfermedad asociada, seroprevalencias (roedor-humanos), N° de casos (defunciones)a, porcentaje de mortalidada y referencias

Costa Rica. En Costa Rica, al igual que en México, se han encontrado roedores con anticuerpos reaccionantes contra hantavirus pero no se han informado casos de SCPH. En 1994, un hantavirus denominado HMV-1 (actualmente El Moro Canyon) fue caracterizado a partir de muestras colectadas de Reithrodontomys megalotis12 (Tabla 1). Hasta el momento este genotipo no ha sido relacionado con enfermedad en los humanos. Estudios filogenéticos realizados por Hjelle et al. identificaron un virus altamente divergente like-HMV-1, tentativamente denominado HVM-2 (actualmente Río Segundo) en un R. mexicanus de Costa Rica. El análisis genético de 7 segmentos S de hantavirus asociados a Reithrodontomys demostró que la enzootia del HMV-1 se extiende desde México central hasta el suroccidente de EE.UU. Por análisis de secuencia se identificó un virus presumiblemente asociado al hantavirus del P. maniculatus (RM-Mex-1) cuya secuencia fue un 13% diferente al SNV. Esto demuestra que R. mexicanus podría ser un huésped reservorio de al menos dos hantavirus diferentes, huésped primario para El Moro Canyon y huésped secundario para el SNV19.
Panamá.  Antes del año 2000 no se había notificado infección por hantavirus en humanos para América Central. En marzo de 2000, doce pacientes con sospecha de SCPH fueron identificados en la provincia de Los Santos; tres de ellos fallecieron10, 21. El análisis serológico presentó anticuerpos contra hantavirus. Las secuencias obtenidas por RT-PCR y nested PCR  de los fragmentos S y M y analizadas filogenéticamente con respecto a regiones homólogas de hantavirus en Norte y Sud América demostraron la presencia de un nuevo hantavirus. La comparación de las secuencias de aminoácidos de los segmentos analizados en los pacientes mostró una identidad del 99%. Esto indicó que un solo virus fue el responsable de los brotes22.
En el análisis de los roedores capturados, las especies Zygodontomys brevicauda y Oligoryzomys fulvescens presentaron anticuerpos IgG contra el SNV. Los tejidos de los animales fueron analizados por RT-PCR y nested PCR, empleando los mismos iniciadores para hantavirus en humanos. La secuencia obtenida de un paciente y un O. fulvescens presentó una similitud del 98.5%. El alto grado de identidad implicó a O. fulvescens como el reservorio del virus Choclo, responsable del brote de Los Santos en Panamá (Tabla 1). Al comparar las regiones obtenidas de los Z. brevicauda  con las obtenidas de O. fulvescens se encontraron diferencias que sugirieron que el hantavirus del Z. brevicauda no causó el brote. Este hantavirus, al igual que el virus Choclo, mostró diferencias significativas cuando se comparó con otros virus causantes de SCPH y se denominó virus Calabazo22. El espectro clínico de la enfermedad pulmonar entre los pacientes con SCPH varió ampliamente desde una enfermedad grave que requirió intubación y soporte cardiovascular, a un curso clínico benigno con leve compromiso pulmonar10. Por otra parte, las tasas de mortalidad que se presentaron durante este brote fueron bajas (25%) en comparación con las presentadas en Chile (54%), suroeste de Argentina (44%) y EE.UU. (42%)9, 23, 24. Posteriormente se desarrollaron estudios para identificar especies y poblaciones de pequeños mamíferos silvestres que podrían ser de importancia en la epidemiología del SCPH en Panamá, así como el mantenimiento del ciclo enzoótico de hantavirus en este país. Un informe preliminar incluyendo 556 muestras representando 24 especies de pequeños mamíferos (22 roedores y 2 marsupiales) colectadas en 20 localidades alrededor de la península de Azuero y adyacentes, demostró una tasa de infección total de 2.7%25 (Tabla 1). Este estudio encontró un fuerte componente geográfico y ecológico en los patrones de infección de roedores silvestres; por ejemplo, especies de roedores implicadas previamente en la circulación de hantavirus (Z. brevicauda  y O. fulvescens) estuvieron geográficamente restringidas a la zona de la península de Azuero. Adicionalmente, se encontraron las especies Peromyscus maniculatus, Reithrodontomys mexicanus, R. creper y R. sumichrasti en la región norte del país (cerca de la frontera con Costa Rica) con individuos reactivos contra anticuerpos de SNV; pero estudios por RT-PCR demostraron que los mismos estaban infectados con hantavirus Río Segundo, el mismo que había sido descrito varios años antes en Costa Rica19. Estudios realizados en el año 2001 documentaron la prevalencia de anticuerpos contra hantavirus e identificaron factores de riesgos ocupacionales y de actividad humana de acuerdo con la edad. Un total de 1346 personas entre adultos y niños en cuatro comunidades, tres de la península del Azuero (San José, Pocri  e Isla de Cañas) y una de Panamá central (Jaguito) se incluyeron como población de estudio. Los porcentajes de seroprevalencia en las comunidades de la península de Azuero se hallaron entre el 16.4 y el 33.2%, mientras que la seroprevalencia en la región central fue del 3.1% (Tabla 1). La seroprevalencia de las
cuatro comunidades se incrementó con la edad, de 9.2% en niños de 4-10 años a 22.8% en adultos con edades entre 41-50 años; los niveles más altos (52%) se presentaron en este mismo grupo de edad en la población de la  Isla de Cañas. La seropositividad encontrada estuvo relacionada con actividades agropecuarias26.

Hantavirus en Sud América

Colombia. Aunque el SCPH ha sido documentado en países limítrofes como Panamá y Venezuela, hasta la fecha no se han detectado casos de SCPH en el territorio colombiano. No obstante, un estudio que incluyó 88 muestras de sueros provenientes de trabajadores del campo en el departamento de Córdoba (noreste del país) notificó una prevalencia del 13.5% con base a la detección de anticuerpos IgG anti hantavirus (Tabla 1)13. Las seroprevalencias específicas en las localidades de estudio, variaron entre 5 y 50%, con diferencias significativas entre grupos de diferentes edades y sexo (c2 = 9.8, df = 4, p = 0.04). No se hallaron diferencias significativas asociadas a ocupación (c2= 0.03, df = 3, p = 0.998). Los dos grupos más jóvenes (18-24 y 25-34 años) y el grupo de mayor edad (55-70 años) presentaron las prevalencias más altas (16, 17 y 40% respectivamente); una única  muestra seropositiva se presentó en el grupo de 35 a 54 años (3%). Dada la alta prevalencia de anticuerpos para hantavirus encontrada en humanos del norte colombiano, es controversial que no existan antecedentes clínicos de enfermedad compatible con SCPH13. Los estudios epidemiológicos preliminares dirigidos a identificar la presencia de anticuerpos contra hantavirus en poblaciones de roedores del norte de Colombia, evidenciaron en forma indirecta la circulación de estos virus en los roedores sigmodontinos Oligoryzomys spp, Oryzomys spp y Zygodontomys spp (seroprevalencia 2.1%) (Mattar et al, datos no publicados), notificados como reservorios putativos de hantavirus en el nuevo mundo (Tabla 1). Dada la alta prevalencia de anticuerpos contra el SNV en trabajadores del campo y en roedores, se podría especular que al menos un hantavirus es endémico en poblaciones de pequeños mamíferos del norte colombiano, el cual es frecuentemente transmitido a residentes rurales.
Venezuela. El aislamiento de hantavirus a partir de roedores y la detección en 1999 de un caso de infección humana por hantavirus incrementó el interés en estos virus. Los resultados del ELISA, confirmados por inmunofluorescencia y western blot, indicaron que 23 de 1380 muestras de sueros humanos en seis Estados de este país (1.7%), tuvieron anticuerpos IgG contra hantavirus, sin diferencias significativas con respecto al sexo, edad o residencia rural (Tabla 1). El Estado de Carabobo presentó la prevalencia más alta del estudio (10.3%)27. También se ha detectado anticuerpos contra hantavirus en roedores provenientes de los llanos venezolanos: Oryzomys (Oecomys) bicolor (7.7%), Rattus rattus (3.4%), Sigmodon alstoni (6.0%)y Zygodontomys brevicauda (2.2%). Un nuevo genotipo de hantavirus denominado virus Caño Delgadito fue aislado de un Sigmodon alstoni y no ha sido asociado a enfermedad humana14. Por análisis de secuencia de un hantavirus aislado de dos Oligoryzomys fulvescens, se identificó otro hantavirus (nombre propuesto "Maporal") filogenéticamente más relacionado a los hantavirus que causan SCPH en Sud América28. Aún no hay evidencia que el virus Maporal sea patógeno en humanos. Sin embargo, un estudio reciente indicó que el virus Maporal en el hamster dorado de Siria (Mesocricetus auratus), puede ocasionar una enfermedad clínica y patológicamente similar al SCPH, lo cual sugiere que el sistema virus Maporal-hamster es un modelo útil para estudios de patogénesis de SCPH y para la evolución de agentes terapéuticos potenciales29. Aun así, la infección por hantavirus parece ser poco común pero ampliamente distribuida en Venezuela.
Perú. Hasta la fecha no se cuenta con datos notificados de pacientes confirmados con SCPH. En abril de 1996, se capturaron 60 roedores (56 Oligoryzomys microtis y4 Rattus rattus) en un distrito de la ciudad de Iquitos. Doce O. microtis (21.4%) resultaron positivos mediante la técnica de inmunofluorescencia (IFTA) contra el antígeno del virus Sin Nombre (Tabla 1). Todos los sueros de  R. rattus resultaron negativos15. Muestras de tejido pulmonar de 10 de los O. microtis seropositivos fueron cultivadas en células Vero. El virus aislado exhibió un alto grado de homología genética con el virus Río Mamoré, originalmente descrito en la misma especie de roedores en Bolivia5, 30. La comparación de las secuencias de los segmentos S y M, reveló un 87 y 85% de identidad, respectivamente. El virus aislado pareció ser una variante del Río Mamoré y representó  la primera evidencia de hantavirus en el Perú.
Bolivia. Los estudios serológicos realizados entre 1985 y 1987 determinaron una seroprevalencia del 7.1% de infección por los virus Hantaan y Seoul en Bolivia (Tabla 1). Sin embargo, desde 1981 ya se contaba en este país con informes de anticuerpos contra el virus Hantaan en humanos4. De acuerdo al boletín semanal
del sistema nacional de información en salud de este país, entre los años 2001 y 2004 se confirmaron 32 casos de SCPH. En el 2005 fueron reportados 61 casos sospechosos, 16 de ellos confirmados, en las localidades de Cochabamba, Tarija y Santa Cruz. Una variación porcentual de las enfermedades de notificación en Bolivia durante los años 2004 y 2005, ha evidenciado un aumento de los porcentajes referentes a los casos de hantavirus donde el número de casos sospechosos ha aumentado en un 500%31, 32. Los estudios en roedores de Bolivia demostraron e identificaron por primera vez un hantavirus propio de Sud América. Este recibió el nombre de virus Río Mamoré y se identificó al Oligoryzomys microtis como huésped reservorio5, 30 (Tabla 1).  Espinosa et al.33 caracterizaron un virus asociado  con un caso fatal de SCPH en un paciente chileno, quien habría adquirido la enfermedad durante un viaje a Bolivia. El análisis reveló una variante del virus Laguna Negra de Paraguay, sugiriendo que este virus puede causar brotes de SCPH en diversos países de la región (Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Argentina) donde es común la presencia de Calomys laucha, reservorio principal de este virus. Sin embargo, es posible que el virus analizado correspondiera al virus Río Mamoré y no al Laguna Negra, ya que son virus muy parecidos y la secuencia analizada fue muy corta. El análisis de dos casos de SCPH en el año 2000 demostró la presencia del virus Andes (linaje Norte) y el virus Bermejo. Este fue el primer reporte del virus Bermejo asociado con SCPH34.
En el año 2002 se confirmaron dos casos de SCPH en las poblaciones de Mineros y Concepción, departamento de Santa Cruz. Una evaluación ecológica de reservorios, identificó un Oligoryzomys microtis y tres Calomys callosus positivos para hantavirus en Mineros y Concepción, respectivamente. Estudios por RT-PCR y secuenciación de ARN identificaron dos hantavirus diferentes, similares a  virus Río Mamoré y Laguna Negra. La secuencia  del virus presente en el C. callosus fue en un 99% idéntica a la  secuencia obtenida del paciente con SCPH en esta área. Hasta la fecha, este es el primer registro de C. callosus como reservorio de virus Laguna Negra, lo que sugiere que este virus infectó a un ancestro común de ambas especies de roedores. Por otra parte, la identificación de Oligoryzomys microtis como el principal huésped del único hantavirus detectado en la región de Mineros fue consistente con el reconocimiento de este roedor como el huésped primario del virus Río Mamoré. Hasta el momento no ha sido asociado con enfermedad en humanos35.
Brasil. Entre los años 1980 y 1990, estudios en humanos y roedores urbanos demostraron la circulación de un hantavirus relacionado con el virus Seoul2, 36, 37. En 1993 se detectaron casos de una enfermedad respiratoria aguda en un grupo familiar en Juquitiba, Sao Paulo, Suroeste de Brasil. Tres hermanos fueron infectados, dos de ellos murieron38, 39. En muestras obtenidas a partir de la necropsia de una de las victimas se detectó un virus posiblemente diferente, virus Juquitiba39, 40. De 49 personas que convivían con las victimas, tres (6.1%) mostraron anticuerpos contra hantavirus, sin manifestar enfermedad41. Posteriormente, estudios serológicos en tres ciudades del estado de Sao Paulo, donde el virus Juquitiba estuvo asociado con SCPH, establecieron una seroprevalencia que varió entre el 0.4 y 4.5%42. Entre 1990 y 1994, la serovigilancia en el estado de Sao Paulo identificó un 1.6% de seropositividad contra el virus Sin Nombre43. Durante 1995 y 1996, fueron confirmados por ELISA tres casos de SCPH. Un paciente provenía de la provincia centro-occidental de Vilajero de Castelo dos Sonhos, estado de Mato Grosso; los otros dos se notificaron en las provincias de Araraquara y Franca, estado de Sao Paulo5. En 1998, fueron detectados nuevos casos de SCPH: dos en Minas Gerais, cuatro en Río Grande do Sul, y cinco en el estado de Sao Paulo. Desde entonces, el número de casos de SCPH diagnosticados anualmente en Brasil ha ido aumentando. Contrario a esto, las tasas de letalidad han ido en descenso (Fig. 1).


Fig. 1.- Hantavirus. Casos y tasa de letalidad. Brasil, 1993-2005.
Fuente. Ministério da Saúde. Secretaria de vigilância em Saúde. Situação epidemiológica da hantavirose em 2005. http://dtr2001.saude.gov.br/svs/destaques/informe_hanta_1_2005.pdf

En el año 2000, se determinó el primer brote de SCPH en la amazonia brasilera, en las provincias de Quebra y San Jerónimo, área rural de Anajatuba, Estado de Maranhao44,45. Un estudio epidemiológico identificó una prevalencia del 13.3% en una población de 535 habitantes. Dos años después se halló una seroprevalencia del 14.3% para hantavirus en 818 personas de la provincia de Jardinopolis, región de Ribeirao Preto, Sao Paulo46 (Tabla 1). Los habitantes de áreas urbanas mostraron una prevalencia del 15.3% comparada con 6.4% en habitantes  de áreas rurales. Durante los últimos cinco años, 29 casos de SCPH fueron notificados en esta región, con una mortalidad del 48%46. Hasta marzo de 2004, más de 300 casos de SCPH habían sido diagnosticados, teniendo en cuenta características clínicas del síndrome, datos epidemiológicos, y respuesta serológica por ELISA IgM e IgG contra los virus Sin Nombre, Laguna Negra o Andes47, 48. Algunos de estos también fueron diagnosticados por inmunohistoquímica con tasas de mortalidad aproximadas al 40%. Paraná, Sao Paulo, Minas Gerais y  Santa Catarina notificaron el 75% de los casos49. Recientemente, tres casos adultos de SCPH, uno proveniente de Franca, Estado de Sao Paulo y dos de Uberlandia, Estado de Minas Gerais fueron serológicamente confirmados en Brasil, con antecedentes de enfermedad febril y síntomas respiratorios que progresaron a fallas respiratorias. Los hallazgos de laboratorio mostraron hematocrito elevado, trombocitopenia y linfocitos atípicos, así como infiltrado reticulonodular difuso y bilateral50. Posteriormente, se describieron parámetros epidemiológicos y de evolución clínica en 8 pacientes con SCPH de la provincia de Minas Gerais. Fueron observados niveles elevados de urea y creatinina, PO2 <60 mm Hg, infiltrados bilaterales e historia de contacto con roedores, en el 75% de los pacientes51. Además, se notificaron dos casos de síndrome pulmonar fatal que ocurrieron en mayo de 1998, en la ciudad de Guariba, noroeste de Sao Paulo52. Actualmente, más de 500 casos de SCPH han sido notificados por el Ministerio de Salud. El 90% de ellos ocurrieron en el sur y sur este de este país53, 54. Sin embargo, 37 casos nuevos fueron confirmados en el primer trimestre de 2005 en la región noreste49. Desde 1998 hasta enero de 2004, Paraná ha sido el Estado con el mayor número de informes de casos de SCPH. Las características clínicas, parámetros de laboratorio y variaciones estacionales de la enfermedad, fueron descritas a partir de 98 casos de SCPH serológicamente confirmados. Muchas de las infecciones (79.5%) ocurrieron entre los meses de julio y diciembre. Fueron identificados como signos y marcadores específicos de SCPH: fiebre, mialgias, anomalías respiratorias, carencia de rinorrea y dolor de garganta; además, se demostró  trombocitopenia y hemoconcentración. El análisis filogenético del segmento S de los hantavirus aislados mostró un alto grado de diversidad con los hantavirus del Sur y Norte América, conformando un linaje tentativamente denominado hantavirus de Araucária55, 56. En estudios serológicos realizados por ELISA en poblaciones de pequeños mamíferos se detectaron anticuerpos IgG en muestras de los roedores Bolomys (Necromys) lasiurus, Akodon sp y Oligoryzomys nigripes capturados en los Estados de Sao Paulo, Minas Gerais, Rio Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná57, 58. Por otra parte, estudios serológicos preliminares de roedores en áreas suburbanas del municipio de Pedreira, Sao Paulo, demostraron la circulación de un virus reactivo con el virus Andes en dos especies de roedores capturadas en ambientes peridomésticos: O. nigripes y O. flavescens. La identidad del virus detectado aún no ha sido confirmada59. Recientemente se conocieron dos nuevos genotipos de hantavirus y sus probables roedores reservorios en la región amazónica del Brasil. De 104 muestras de roedores [40 Bolomys (Necromys) lasiurus, 52 Holochilus sciureus, 12 Oligoryzomys fornesi, y un Proechimys guyannensis], 21 (20.2%) fueron reactivos para hantavirus por ELISA SNV y Andes (un B. lasiums, 5 O. fomesi, y 15 H. sciureus). En análisis de ARN viral amplificado de 2 O. fomesi y 4 H. sciureus se  identificaron los virus Anajatuba a partir de O. fornesi, y Rio Mearim a partir de H. sciureus. El análisis filogenético del segmento N mostró que ambos virus se encuentran fuertemente relacionados (94-96% homología de nucleótidos) al virus Río Mamoré, un virus asociado con Oligoryzomys microtis en Bolivia y Perú, pero no hallado en el norte de Brasil. Estos dos nuevos genotipos aún no han sido asociados a enfermedad humana53. Anajatuba está probablemente relacionado a enfermedad humana y Rio Mearim posiblemente no lo esté; éste sólo ha sido hallado en áreas lejanas a residencias humanas. Hasta el presente, han sido caracterizados diferentes linajes de hantavirus a partir de casos de SCPH y roedores reservorios en el Brasil: Juquitiba, Araraquara, Castelo dos Sonhos, los recientemente identificados Anajatuba y Rio Mearim y los denominados hantavirus de Araucária6, 57, 58. Los virus Araraquara y Juquitiba, sólo han sido previamente caracterizados a partir de muestras humanas. Los roedores Bolomys (Necromys) lasiurus y quizás Akodon spp, han sido identificados como reservorios putativos de Araraquara y O. nigripes de Juquitiba46, 57 (Tabla 1).  
Paraguay. En 1995, en el que representa hasta la fecha el mayor brote de SCPH documentado desde el primer brote en EE.UU., 23 de los 24 casos probables de SCPH fueron positivos por ELISA SNV, 17 estuvieron enfermos entre julio de 1995 y enero de 1996 y dos de ellos (11.7%) fallecieron60. Por serovigilancia simultánea en roedores se identificó a Calomys laucha como el roedor con el mayor porcentaje de captura y de seropositividad. El análisis genético de secuencias parciales del virus reveló la circulación de un nuevo virus denominado Laguna Negra, relacionando con SCPH y asociado a Calomys laucha, su roedor reservorio principal (Tabla 1). Simultáneamente, una variante del virus Laguna Negra del Paraguay (15% diferente), identificada a partir de un paciente chileno proveniente de Bolivia, demostró que este virus podía causar SCPH en algunos países de la misma región geográfica como Paraguay, Chile y Bolivia33, 61. Los estudios de serovigilancia posteriores demostraron por inmunofluorescencia anticuerpos contra hantavirus en 27 (4.2%) muestras de algunos roedores sigmodontinos,  no asociados previamente con infección por hantavirus (Akodon montensis, A. azarae, Bibimys chacoensis, Graomys griseoflavus, Holochilus chacarius, Nectomys squamipes, O. nigripes, O. chacoensis, O. fornesi y Oryzomys spp). Secuencias de hantavirus obtenidas de A. montensis, O. nigripes, O. chacoensis y H. chacarius también fueron positivas por SIA, western blott y PRNT. Estos hallazgos establecieron la posibilidad de la circulación de hantavirus diferentes en el Paraguay. Al mismo tiempo, en la región del Canindeyú, donde ningún caso de SCPH ha sido diagnosticado, se halló serología positiva en 5 (17.9%) de 28 indígenas de una comunidad Ache62. Ulteriores estudios ecológicos que involucraron poblaciones de roedores de la región central del Chaco, identificaron a C. laucha como la especie predominante y la única en la que se detectó anticuerpos contra el SNV por ELISA, con una seroprevalencia total del 12.1% y diferencias significativas entre machos y hembras (c2 = 11.56 df = 1, P = 0.001)63. Una vigilancia serológica desarrollada entre índígenas, mennonitas de ancestro alemán y paraguayos de ancestros españoles del Gran Chaco, identificó una seroprevalencia del 42.7% (45.2% en indígenas y 34.2% en no indígenas), siendo este el porcentaje más alto descrito en poblaciones humanas hasta la fecha64 (Tabla 1). Por otra parte, una revisión de 11 casos del registro nacional de casos de SCPH en el Paraguay sugirió que el período de incubación de esta enfermedad en individuos previamente expuestos a poblaciones de roedores es de 9 a 33 días, con una media de 14-17 días65.
Uruguay. Entre 1985 y 1987 se detectó una seroprevalencia del 1% por análisis de inmunofluorescencia, que empleó los antígenos de los virus Seoul y Hantaan, hallando así la primera evidencia de infección por hantavirus en sueros de humanos donadores de sangre4. Sólo en 1997, el Ministerio de Salud Pública de Uruguay inició la vigilancia y el diagnóstico de SCPH. De abril de 1997 a agosto de 2002 fueron confirmados 38 casos de SCPH por ELISA, con una fatalidad del 21%.Treinta (78.9%) de estos casos ocurrieron en áreas rurales de Montevideo, Canelones y Colonia66. Hasta la fecha se han identificado más de 40 casos de SCPH, con aproximadamente 13 defunciones54. En el 2003, Delfraro et al.67 capturaron 672 roedores en áreas donde se habían presentados casos de SCPH. Unicamente Oligoryzomys flavescens mostró anticuerpos contra hantavirus, con una seroprevalencia del 2.6% (Tabla 1). El análisis genético del ARN viral amplificado a partir de cuatro casos de SCPH y cuatro O. flavescens indicó un 96.4% de homología con hantavirus previamente caracterizados como Plata Central, de Uruguay y Argentina67. Además, demostró que O. flavescens puede ser el huésped putativo del virus de la Plata Central, un hantavirus asociado a SCPH en Uruguay68. El conocimiento de las comunidades de pequeños mamíferos y sus preferencias de hábitat es limitado en Uruguay. Sin embargo, han sido publicados algunos estudios de distribución sistemática, reproducción y aspectos citogenéticos69-71.
Argentina. En Argentina, los casos de SCPH fueron identificados retrospectivamente a principio de los años 8072. Desde entonces, han sido reconocidas tres áreas endémicas de SCPH geográfica y ecológicamente distintas73: la zona noroeste subtropical de Orán, entre las Provincias de Salta y Jujuy, cerca de la frontera con Bolivia; la región templada central de las pampas, entre las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, y la región boscosa y fría de El Bolsón, Provincia de Río Negro en el suroeste Argentino, cerca al rango Andino (Patagonia). Durante la primavera de 1996, un brote importante en El Bolsón, Río Negro, afectó a 18 personas, cuatro de ellas eran médicos que vivían en la zona74. Antes que este brote sucediera, un caso fatal de SCPH ocurrió en esta misma región en 1995 y un nuevo hantavirus denominado virus Andes, distinto al virus Sin Nombre, fue parcialmente caracterizado7. Durante este brote, los datos epidemiológicos, moleculares y ecológicos confirmaron la transmisión persona a persona, particularmente cuando un médico que habitaba una región no endémica se infectó al estar en contacto con pacientes de SCPH75, 76. Esta infección no ha sido previamente notificada con otros miembros del género Hantavirus77. Sin embargo, nueva evidencia epidemiológica y molecular apoya la transmisión persona a persona del linaje AND Sout78. Desde 1997 hasta 2001, las notificaciones de casos compatibles con  SCPH se mantuvieron en un rango de 51 a 82 casos, que ocurrieron particularmente en las provincias de Salta y Jujuy en el noroeste, Santa Fe y Buenos Aires en la zona central, y las provincias de Río Negro, Chubut y Neuquén en el sur74, 77, 79. Salta continúa siendo la provincia de Argentina con el número más alto de casos de SCPH notificados por año, excepto para 1995, cuando un evento de transmisión intrahumana de SCPH que involucró 16 casos ocurrió en el sur de este país80. Actualmente, Argentina posee el mayor número notificado de casos de SCPH en las Américas, el cual hasta finales del año 2004 se había incrementado a más de 500 casos, con tasas de letalidad que variaron de acuerdo a la región; norte: 19%; sur (21%) y centro (28.1%)54, 81. Un incremento en el número de casos de SCPH fue hallado entre 1995 y 1999. Sin embargo, los porcentajes de letalidad identificados durante este período disminuyeron notablemente desde que el primer brote de SCPH fue observado en El Bolsón en 1995. Quizás el número de pacientes curados sería la causa principal de la disminución de las tasas globales de letalidad identificadas durante este período (Fig. 2). Hasta 1995, no se habían detectado en Argentina casos de SCPH en niños menores de 12 años. Sin embargo, posteriormente una  proporción de casos en niños, mayor que la observada en los EE.UU., ha sido notificada en este país82. Los estudios ecológicos y de serovigilancia en roedores del centro de Argentina confirmaron la presencia de anticuerpos para hantavirus en dos especies sigmodontinas: Akodon azarae (9.3%) y Oligoryzomys
flavescens (13.5%) (Tabla 1). El análisis filogenético del genoma de ARN viral hallado en A. azarae y O. flavescens determinó la circulación de dos hantavirus previamente conocidos: Pergamino y Lechiguanas, respectivamente83, 84. En el noroeste de Argentina se ha hallado evidencia serológica de infección por hantavirus en las dos especies más comunes de roedores atrapadas en todos los hábitat rurales analizados: Calomys callosus (5.1%) y Akodon simulator (2.8%). Otro estudio genético de muestras de casos de SCPH y roedores positivos en esta área, identificó tres hantavirus diferentes: los anteriormente conocidos virus Bermejo y Orán, y una variante del virus Laguna Negra paraguayo, recuperado por primera vez en Argentina en casos de SCPH y C. callosus8, 85. Una positividad del 31% hallada en roedores capturados en áreas circunvecinas a la ciudad de Buenos Aires evidenció la circulación del virus Seoul y adicionó más evidencia a la presencia de este virus, detectado por primera vez en la Argentina en los años 80. Aun así, ningún caso de fiebre hemorrágica con síndrome renal ha sido diagnosticado en Argentina86, 87. Se han hallado variaciones estacionales en la prevalencia de infección por hantavirus en O. longicaudatus del sur de Argentina: 13.7% en la primavera de 1996, 59.3% en el verano de 1996, 2.1% en otoño de 1997, 12.4% en invierno de 1997 y 3.1% en la primavera de 199788.En la Argentina existirían por lo menos siete genotipos de hantavirus vinculados con diferentes roedores reservorios: Bermejo y Orán en la zona norte; Lechiguanas, Hu39694, Maciel y Pergamino en la zona central; y Andes en la zona sur7, 8. Andes, Lechiguanas, Hu39694 y Orán han sido asociados con enfermedad humana, y los reservorios putativos de tres de estos genotipos son O. longicaudatus del sur de Argentina para Andes, O. longicaudatus del norte Argentino para Orán, y O. flavescens en la región central, para Lechiguanas8. Recientemente, el reservorio putativo para el virus Bermejo, O.chacoensis fue asociado con enfermedad humana34. El reservorio para Hu39694 es desconocido, aunque su similitud genética a los virus Andes, Orán y Bermejo sugiere que podría ser otra especie de Oligoryzomys de Argentina central. En la zona central, dos genotipos aún no asociados con SCPH fueron hallados en dos especies sigmodontinas: Maciel, a partir de Necromys benefactus (previamente Bolomys obscurus), y Pergamino, a partir de Akodon azarae8 (Tabla 1). En el centro y sur de Argentina, donde los genotipos Lechiguanas, Hu39694, y Andes son los más importantes, se han identificado seroprevalencias que oscilan entre 0.1% a 1.5%. Contrario a esto, en el norte de Argentina, donde el virus Orán es el genotipo hantaviral más importante, se han registrado seroprevalencias  de más del 20%89. El análisis filogenético del segmento M del genoma de los siete genotipos de hantavirus circulantes en la Argentina, mostró una diferencia de nucleótidos del 11.5% al 21.8% entre los genotipos de este grupo y de al menos 23.8% respecto al segmento M del genoma de los virus Bayou, Black Creek Canal, y Sin Nombre68, 90. Lo anterior indica que todos los hantavirus de la Argentina forman un nuevo linaje que diverge del mismo nudo ancestral que los otros grupos de hantavirus del nuevo mundo transmitidos por roedores sigmodontinos: Peromyscus, Oryzomys, Sigmodon y Reithrodontomys8. Así, en la Argentina actualmente circulan 6 linajes del virus Andes asociados con enfermedad humana (i) AND Sout, caracterizado a partir de casos del Sur de Argentina y Chile, (ii) AND Nort Orán en las provincias de Salta y Jujuy de Argentina y el sur de Bolivia, (iii) AND Nort Bermejo, en el norte argentino y sur de Bolivia, (iv) AND Cent Bs. As, asociado al 80% de los casos de la provincia de Buenos Aires que incluye al genotipo Hu39694, (v) el linaje AND Cent Lec en las zonas ribereñas de la misma provincia, el cual incluye al genotipo Lechiguanas (LEC), (vi) y un nuevo linaje denominado AND Plata, caracterizado a partir de casos de un lado y otro del Río de la Plata (Argentina y Uruguay). La identidad nucleotídica y de aminoácidos de los linajes del virus Andes oscila entre el 76.5% al 86.6% y del 91.9% al 96.6%, respectivamente66, 90. Un estudio reciente informó la existencia de sub-linajes entre los virus AND Nort obtenidos de 18 casos de SCPH, 2 O. chacoensis y un O. flavescens81.


Fig. 2.- Hantavirus. Casos notificados y % de letalidad, Arrgentina 1995-1999.
Fuente. Ministerio de Salud. Secretaría de Atención Sanitaria. Subsecetaría de Programa de Prevención y promoción. Dirección de Medicina Sanitaria. Dirección de epidemiología. Boletín Epidemiológico Nacional.
http://www.direpi.vigia.org.ar/boletines/BOLETIN% 20NACIONAL%2099.pdf

Chile. El primer caso de SCPH fue diagnosticado en octubre de 1995 en una comuna de Cochamó, provincia de Llanquihue, región X, en una mujer que sobrevivió a la enfermedad. Hasta el 2005 se notificaron 461 casos de SCPH con 169 defunciones; la mayoría de ellas entre las regiones VII y XI91. En el análisis de los casos de SCPH según su ocurrencia por mes entre 2003 y 2005 se observa una constante durante los primeros meses del año, período en el cual aumentan los casos (Fig. 3). Hasta el año 2000, la tasa de letalidad era del 49.6%9. No obstante, en los últimos años se ha presentado una tendencia a la disminución, actualmente alcanza un 31%. Esto puede atribuirse en parte a la mejoría en la capacidad diagnóstica y al mayor conocimiento de la enfermedad que permite detectar y tratar los casos en forma más oportuna. Un estudio serológico retrospectivo de pacientes con sintomatología similar a la descrita en el SCPH demostró que un joven que estuvo hospitalizado en 1975 resultó positivo para hantavirus; en ese momento se postuló un "virus entérico" como el posible agente causal3. Adicionalmente, otros estudios en 1993 demostraron la presencia de anticuerpos contra hantavirus en sobrevivientes de una "neumonía atípica" con distress respiratorio grave en Niebla y Valdivia92. En Chile los casos de SCPH pueden ser aislados y esporádicos; sin embargo, se han presentado pequeños brotes, especialmente entre las regiones VIII y XI. Entre julio de 1997 y enero de 1998 tres grupos familiares en la región de Aysén, presentaron SCPH. Los estudios epidemiológicos, ecológicos y moleculares realizados durante este brote, sugirieron la posible transmisión persona a persona en uno de estos brotes9. Posteriormente, un estudio serológico realizado al personal del hospital regional de Coyhaique que atendió la mayor parte de enfermos de SCPH durante  este brote, identificó que el 3.6% (n=12) de los participantes presentaron anticuerpos IgG contra hantavirus; este dato fue compatible con la seroprevalencia en la comunidad donde vivían los participantes. La exposición a enfermos con SCPH fue semejante en seropositivos y seronegativos; esto sugirió que no se presentó  transmisión persona a persona entre los trabajadores de la salud durante este brote93. Otra serovigilancia realizada en familiares de 20 pacientes con SCPH y trabajadores de la salud que estuvieron en contacto con éstos, identificó una seroprevalencia del 1.9% (n = 2) en los familiares de los pacientes, mientras que en los trabajadores de salud no se demostró la presencia de anticuerpos contra hantavirus. Estos resultados tampoco evidenciaron transmisión nosocomial ni transmisión persona a persona, pues los familiares de los pacientes estuvieron expuestos a los mismos factores de riesgo94. En los últimos años se han realizado estudios seroepidemiológicos en diversas zonas. Una serovigilancia que incluyó cuatro comunidades de la región de Aysén: tres rurales y una urbana, detectó una seroprevalencia que varió de 1% en el área urbana a 13.1% en una de las áreas endémicas rurales95. Asimismo, cuatro de 10 comunidades de la región IX mostraron seroprevalencias de anticuerpos IgG contra hantavirus que oscilaron entre 2.5 y 7.5% en poblaciones adultas de áreas rurales y urbanas96. Otros estudios epidemiológicos y de seroprevalencia han sido realizados en esta región, la cual se encuentra dividida en tres áreas geográficas: Andina, Central y Costera. Seis (0.72%) de 830 personas provenientes de 3 comunidades de cada una de estas áreas fueron reactivas para hantavirus. Todas ellas del área Andina97. Al presentarse los primeros casos de SCPH se realizaron capturas de roedores en las áreas donde se presentaron los brotes. En Chile sólo el virus Andes ha sido identificado como agente etiológico del SCPH y O. longicaudatus como su único reservorio98. (Tabla 1.) En los estudios iniciales se halló una seroprevalencia del 1.7% en dos especies de Abrothrix olivaceus. Posteriormente, el 10% de los roedores capturados en dos localidades en la región de Aysén resultaron positivos para hantavirus: O. longicaudatus con un 13% de positividad y A. olivaceus y A. longipilis con un 8 y 3%, respectivamente. Los análisis genéticos de los virus aislados correspondieron a la variedad Andes99; esto permitió afirmar que, al igual que en Argentina, la especie reservorio en el área estudiada es O. longicaudatus,  a partir de la cual se han infectado las demás especies, que no tenían calidad de reservorio.  Entre mayo de 1998 y septiembre de 2001 se capturaron en esta misma región 675 roedores, 22 de ellos resultaron positivos: O. longicaudatus (n=18) y A. longipilis (n=4)100. Durante los años 2001 y 2002 se capturaron 272 roedores peridomésticos pertenecientes a 10 especies. Oligoryzomys longicaudatus fue la única especie de roedor positiva, con una seroprevalencia del 10.4%101.


Fig. 3.- Casos confirmados de Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus, según mes de ocurrencia. Chile 2003-2005.
Fuente. Ministerio de salud. Boletín Epidemiológico de Hantavirus.
 http://epi.minsal.cl/epi/html/bolets/reportes/Hantavirus/Hantavirus.htm

Discusión

Desde el reconocimiento del SCPH en 1993 en los EE.UU., se ha incrementado el interés en la ecología de los huéspedes reservorios, la epidemiología de la enfermedad, la amplitud de la infección hantaviral y la dinámica virus-huésped en especies de roedores y poblaciones humanas de Sud América. Ello ha permitido la identificación de numerosos casos de SCPH y reservorios para hantavirus en países como Argentina, Brasil, Uruguay, Bolivia, Chile y Panamá. Asimismo, se han reconocido patrones interesantes desde el punto de vista evolutivo de los roedores en algunas áreas donde han ocurrido brotes de SCPH, las cuales algunas veces no coinciden con las áreas totales de distribución reconocida para un roedor reservorio específico. Así, a roedores de la especie Oligoryzomys flavescens (ampliamente distribuida en Brasil, Paraguay, Argentina, Uruguay, tal vez partes de Bolivia) sólo se les conoce como reservorios de hantavirus en algunas localidades de Argentina y Uruguay, sugiriendo que la distribución geográfica total de la especie no debería ser considerada como "área de peligro", y que otros factores se agruparían en algunas regiones específicas para producir la enfermedad. Por ejemplo, un aspecto muy importante en la mayoría de los casos y los brotes epidémicos tiene que ver con alguna forma de estacionalidad. En países como Chile, la época de los brotes coincide con la estaciones primavera/verano (noviembre a marzo). Durante los últimos tres años la mayoría de los casos han sido notificados en esta época. Este hecho estaría más relacionado con la humedad que con cambios de temperatura. Otro fenómeno importante ocurre en el sur de este país; la maduración de la quila, un arbusto que cumplido su ciclo vital (15 a 18 años) deja disponible una gran cantidad de semillas que sirven de alimento para los roedores granívoros como el Oligoryzomys longicaudatus. Durante este proceso se puede presentar un aumento de hasta 14 veces en la población normal de roedores. Teniendo en cuenta la teoría epidemiológica de la infección, una densidad poblacional alta incrementaría la tasa de contacto entre animales y por consiguiente, la tasa de infección aumentaría de manera logarítmica. Los hantavirus continúan siendo un amplio grupo de virus, distribuidos de forma prácticamente universal, con un gran potencial para provocar enfermedades graves en el hombre; esto determina en términos generales que representen un problema sanitario. El síndrome cardiopulmonar por hantavirus se constituye en una amenaza para la salud pública que hace imprescindible el establecimiento de programas de vigilancia epidemiológica encaminados a detectar e identificar casos clínicos sospechosos y a estudiar la ecología y caracteres epidemiológicos relacionados con su aparición. Aunque esta revisión involucra sólo los hantavirus de Latinoamérica, otros hantavirus podrían ser notificados en el futuro, y serían necesarios más datos para el entendimiento sobre la diversidad y evolución del grupo. El conocimiento ya alcanzado sobre la complejidad de los virus, los reservorios roedores y las formas clínicas de la enfermedad, significa que los investigadores están encarando el gran reto de clarificar apropiadamente la relación genética y patogénica entre los hantavirus de las Américas. Sin embargo, la historia completa de los hantavirus está aún por escribirse, debido a su naturaleza dinámica, las enfermedades asociadas y a los factores que  intervienen en la aparición, establecimiento y diseminación tanto en humanos como en huéspedes reservorios. El riesgo de infección por hantavirus continúa siendo una suma de exposiciones potenciales asociadas con la ubicación, construcción de sitios de trabajo, viviendas y actividades personales en sitios de infestación de roedores. Los comportamientos de alto riesgo que interactúan con factores de diversa índole social, económica y cultural, se constituyen en factores condicionantes que crean un ambiente propicio para la diseminación de estas enfermedades, lo que facilita la circulación de estos agentes patógenos y la transmisión de infecciones y epidemias entre diversos países y regiones. En el futuro, se pretende expandir el conocimiento sobre la distribución geográfica de varios hantavirus para mejorar el diagnóstico de las infecciones hantavirales.  Latinoamérica representa una porción del continente con una oportunidad única y desafiante para el estudio de la relación de los hantavirus con sus huéspedes reservorios naturales y las interacciones virus-roedor-humano. La excelente adaptación de estos patógenos emergentes y sus roedores reservorios a las condiciones geográficas de Sud América permite suponer que actualmente existe un problema latente de zoonosis, por lo que las entidades encargadas de salud pública deberán tomar medidas para su prevención y control.

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Recibido: 17-11-2005
Aceptado: 30-05-2006