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Elías, Carlos (1998): La transformación del periodismo científico. El tratamiento en prensa de la visita de Einstein a España. Revista Latina de Comunicación Social, 4.
Revista Latina de Comunicación Social 4 – abril de 1998

Edita: LAboratorio de Tecnologías de la Información y Nuevos Análisis de Comunicación Social
Depósito Legal: TF-135-98 / ISSN: 1138-5820
Año 1º – Director: Dr. José Manuel de Pablos Coello, catedrático de Periodismo
Facultad de Ciencias de la Información: Pirámide del Campus de Guajara - Universidad de La Laguna 38200 La Laguna (Tenerife, Canarias; España)
Teléfonos: (34) 922 31 72 31 / 41 - Fax: (34) 922 31 72 54

 

La transformación del periodismo científico. El tratamiento en prensa de la visita de Einstein a España

(5.075 palabras)

Lic. Carlos Elías ©

Becario en Madrid del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Agencia Efe - Licenciado en Ciencias Químicas y en Ciencias de la Información - Doctorando en Periodismo por la Universidad de La Laguna.

 

Para realizar este trabajo de investigación se han utilizado nueve periódicos de la época y hemos comparado el tratamiento de la información en cada uno de ellos. En este sentido, hemos observado diferencias significativas entre diarios conservadores y progresistas, modificando extensamente el discurso original de Einstein -al cual hemos tenido acceso- y adaptándolo cada uno a su propia ideología. Asimismo, hemos constatado el machismo imperante en el circuito intelectual español -aún se hacía constar en las informaciones la presencia de mujeres en las conferencias del científico-; la todavía escasa división entre los saberes humanísticos y científicos -numerosos escritores e intelectuales asisten a las conferencias del físico, algo impensable en la actualidad-; y la escasa preparación científica de los españoles de la época, que contrasta con la gran repercusión periodística y social que tuvo este acontecimiento -la noticia fue portada hasta de un periódico local como El Heraldo de La Orotava.

INTRODUCCIÓN

El objetivo de este trabajo se enmarca dentro de una tesis doctoral que pretende estudiar la evolución del periodismo especializado y, en concreto del periodismo científico en el presente siglo. En él se ha investigado la prensa canaria del año 1923 y hemos estudiado la repercusión que tuvo la visita de Einstein a España. Se ha elegido este tema por varias razones:

1º) La visita del Nobel de Física Albert Einstein en 1923 a España significa la entrada española en el circuito científico internacional, así como la aceptación de nuestra ciencia por las instituciones internacionales.

2º) El debate sobre la importancia de la ciencia estaba todavía candente. Recordemos que, según muchos autores, como los científicos Ramón y Cajal y Blas Cabrera, ambos contemporáneos de Einstein, consideraban que España habría perdido sin remedio el siglo XIX, y había que hacer un esfuerzo considerable para retomar el tren del progreso.

Existían otros intelectuales que representaban a las humanidades, como el escritor Miguel de Unamuno, que con su famosa frase: "Que inventen ellos" consideraba que la ciencia debía ser patrimonio de la cultura anglosajona y que la latina, con mayor tradición humanística, debía de dedicarse a los nobles oficios del arte y la literatura.

3º) El contexto histórico del año 1923 también es importante. Se estaba en un proceso de cambio de las estructuras del antiguo régimen que aún perduraban en España. Había una violenta dialéctica entre revolución y contrarrevolución: Semana Trágica (1909), el Trienio Bolchevique (1917-1919) o el golpe de estado del general Primo de Rivera en septiembre del año que nos ocupa.

4º) El periodismo de la época estaba muy politizado. Se trata de un fenómeno que los estudiosos han coincidido en denominar periodismo ideológico. Por supuesto, no existía un periodismo especializado y a lo más que se llegaban era a secciones dentro del periódico, pero que cambiaban frecuentemente.

5º) En este sentido, es importante saber cómo se trató esa noticia en la prensa nacional y en la canaria. Supone la primera noticia importante de carácter científico puro publicada en los medios. Antes habían aparecido noticias técnicas o de aplicaciones prácticas de los descubrimientos científicos puros como, por ejemplo, los avances médicos. La ciencia debía tener una aplicación práctica y no se concebía que se hablara de la célula por sí misma o del descubrimiento de una ecuación matemática importante.

6º) Sin embargo, en Europa este tipo de periodismo especializado de carácter científico sí se hacía y, así, al llegar Einstein a España venía precedido de una aureola que aquí no se comprendía. La ciencia básica en sí tampoco se entendía, como lo demuestran algunos artículos que contiene este trabajo, en los que escriben oyentes de las conferencias que impartió el científico alemán y en los que se asegura que no entendieron nada, en especial, por la falta de preparación matemática que, en general, tenían y tienen los intelectuales españoles.

7º) Desde el punto de vista de los géneros periodísticos, también es interesante conocer cómo trataban los medios de comunicación una noticia de este tipo en aquella época. De este modo que, como luego comentaré, vemos que existen crónicas, noticias de teletipo, comentarios de opinión, resúmenes y, en general, una mezcla de todos ellos. También he encontrado en el periódico La Prensa un artículo sobre la relatividad, que sería lo que propiamente llamaríamos en la actualidad periodismo científico.

8º) En muchos periódicos, esta noticia fue portada del día, en el diario ABC aparece una fotografía a toda página de Einstein con el rey Alfonso XIII y con el científico canario y rector de la Universidad Complutense en aquella época, Blas Cabrera.

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA

Me parece interesante documentar este trabajo de investigación con una introducción histórica a la época en que fueron escritos los artículos objeto de estudio. Creo que es importante por las siguientes razones:

1º) Porque el contexto histórico nos ayuda a interpretar el sentido de muchos artículos. Así, ésta era una época donde estaban en lucha los intereses revolucionarios de los trabajadores, exaltados tras el triunfo de las ideas marxistas en la revolución rusa de 1917, y los de la burguesía surgida al amparo de la relativa estabilidad política propiciada por el sistema de la restauración. De ahí el hecho de que en muchos artículos, sobre todo de periódico de izquierdas como El Progreso, aparezcan menciones a las ideas de revolución social de Einstein, y de que continuamente intenten comparar lo que fue una revolución de la física clásica, como es la teoría de la relatividad, con revoluciones en el orden social.

Se sugiere que quizá la revolución de la física, y por extensión de la ciencia, pueda ser la precursora de la social.

2º) La segunda razón por la que he creído conveniente añadir una introducción histórica es para que se comprenda el verdadero alcance, desde el punto de vista del tratamiento periodístico de esa información, que tuvo esa noticia.

En una época en la que había un cambio de gobierno y unas elecciones cada seis meses. En abril de 1923 hubo unas elecciones generales y muchos diarios dan cuenta de los preparativos de las mismas. En una época donde había muchísimos asesinatos, así el dramaturgo Antón de Olmet fue víctima de uno de ellos en el día del estreno de una de sus obras por las fechas en que el físico alemán nos visitaba. También había numerosas huelgas de trabajadores y movilizaciones sociales de todo tipo.

Resulta que la visita a España de un científico teórico, que había descubierto una teoría que nadie entendía, ocupa las portadas no sólo de los diarios nacionales de la época como el ABC de Madrid o La Vanguardia de Barcelona, ciudades que visitó, sino, y eso es aún más relevante, de los principales periódicos de Tenerife, e incluso, de semanarios locales, como es el caso de El Heraldo de La Orotava.

SITUACIÓN POLÍTICA DE ESPAÑA EN EL MOMENTO DE LA VISITA DE EINSTEIN Y ANTECEDENTES

En el año 1923 todavía estaban en España presente los avatares del siglo anterior. Recordemos que en 1875 se instauró la época de la restauración como solución a la inoperancia de los regímenes anteriores, en especial al caos que supuso el sistema de república federalista que intentó instaurar Pi y Margall y que desencadenó, entre otras cosas, las luchas cantonales.

La restauración fue un sistema político que se basaba en un "turnismo" ficticio de los dos partidos que se disputaban el poder: el partido liberal y el conservador. Se trataba, sobre todo, de dar una estabilidad política a un país que en seis años, de 1868 a 1874, había padecido un destronamiento de una dinastía borbónica, Isabel II, un régimen provisional, el de los generales Serrano y Prim, una regencia, una monarquía democrática de un rey extranjero, Amadeo de Saboya, una república federal, la de Pi y Margall, una república unitaria, tres guerras civiles a un mismo tiempo, la guerra carlista en el norte de la Península, la sublevación de Cuba que ponía en peligro su vinculación con España y las luchas cantonales que enfrentaban a distintas regiones españolas, así Cartagena le declaró la guerra a Madrid, y Sevilla a Utrera, un nuevo régimen provisional, un nuevo intento de regencia y, por último, la "restauración" de la dinastía derribada seis años antes.

Esta restauración, preparada por el fracaso de los sistemas anteriores, fue acogida por satisfacción por unos, con resignación por otros, pero con la conciencia de que era la única salida posible a los problemas del país.

Este sistema se basaba en un turnismo en el poder de los dos partidos políticos más importantes, el conservador liderado por Cánovas del Castillo (ideólogo del sistema) y el liberal encabezado por Sagasta. Acabado el mandato de uno, aunque hubiera elecciones, todo estaba pactado para que ganara el de la oposición. Los votos se compraban y los gobernadores civiles falseaban los datos, en este sentido se hizo famoso en la prensa canaria el caso de unas elecciones en La Gomera, que no pudieron celebrarse pero cuyo escrutinio sí tenía Madrid.

Este ambiente de estabilidad política propició la época dorada de la burguesía española, de la zarzuela, corridas de toros, etc., pero también inculcó el pucherazo electoral y la corrupción en la administración del estado como única vía posible para lograr la estabilidad del país.

Sin embargo, los grandes estrategas de la restauración: Cánovas, Castelar, Sagasta o Silvela, mueren entre 1897 y 1905. Los sustituyen políticos jóvenes como Antonio Maura -sucesor de Cánovas- o Canalejas, sucesor de Silvela en el partido liberal.

A partir de la crisis de 1917, los partidos liberal y conservador no son más que la sombra de sí mismos: era evidente que este sistema ideado por Cánovas en 1875 ya no daba más de sí. Se constituyen gobiernos de concentración, en los que intervienen todos los partidos políticos del momento. Los políticos, las opiniones o la prensa ya no eran liberales o conservadores, ahora eran mauristas, datistas, ciervistas, prietistas o romanonistas: se había impuesto en España el fenómeno llamado por los historiadores como "fulanismo".

En consecuencia, se establece una disolución de los partidos históricos y aparecen unos grupos políticos, faltos de sustancia y de doctrina, que vegetan sin más cohesión que la de los intereses comunes, cuando los hay, o se subdividen hasta el infinito en cuanto surge el primer motivo de divergencia.

Los gobiernos que siguen al de Canalejas -presididos los conservadores por Dato o Sánchez Guerra; y los liberales por Romanones, muy amigo de nuestro paisano grancanario Fernando León y Castillo que fue ministro en su gabinete, o García Prieto-, son débiles con una duración media entre 1913 y 1923 de nueve meses. Si contamos a partir de 1917, año de la revolución rusa, la duración media de cada gobierno era de seis meses.

En esta época, la España vital (organizaciones obreras, económicas, intelectuales) aplastaba con su enorme peso incontrolado a la dividida e irresoluta España oficial.

En marzo de 1921 fue asesinado Eduardo Dato, un político considerado por los periódicos de la época como "prudente". El hecho venía a demostrar, entre otras cosas y según numerosos historiadores, que ser primer ministro en España era un peligro de muerte.

A comienzos de 1923, la deuda pública ascendía en España a 16.000 millones de pesetas de la época, y nadie sabía cómo pagarla. Los conflictos sociales se multiplicaban. Los atentados estaban a la orden del día. Así, en las fechas en que vino Einstein a nuestro país se asesinó a un notable dramaturgo, Antón de Olmet, en el teatro Eslava de Madrid justo en el día del estreno de su obra. En general, la descomposición del país era bastante patente. Hoy se sabe que el rey Alfonso XIII pensaba abdicar. En ese caso no se hubiera producido el encuentro entre el monarca y el científico, cuya fotografía reprodujo la portada del diario ABC del 6 de marzo de 1923.

El 13 de septiembre de ese mismo año el general Primo de Rivera, capitán general de Cataluña, dio un golpe de estado y proclamó la dictadura militar. Con la dictadura cesaron lo atentados, las huelgas revolucionarias y la efervescencia tumultuosa del país. Comenzaba otra etapa de la historia de España que ya no nos interesa en este trabajo pues Einstein finalizó su visita a nuestro país en abril de 1923.

LA CIENCIA Y EL PENSAMIENTO EN LA ESPAÑA DEL SIGLO XIX Y PRIMER CUARTO DEL XX

El primer tercio del siglo XIX es para la cultura española una época de colapso. En primer lugar, la guerra de la independencia fue un trágico paréntesis que borró las brillantes iniciativas de los ilustrados del siglo XVIII. La violenta restauración del absolutismo de Fernando VII provocó dos fuertes oleadas emigratorias de intelectuales, la de los afrancesados en 1814 y la de los liberales en 1823. El resultado fue la pérdida irreparable de una minoría de estudiosos y el retraso de la cultura española en relación con la europea.

Este retraso no pudo superarse totalmente con posterioridad, porque la guerra carlista y las luchas políticas tampoco permitieron el desarrollo normal de las distintas ramas de la cultura.

Si en el aspecto literario o artístico este retraso puede ser superado con mayor o menor dificultad, porque en la literatura o en el arte la personalidad del escritor o del artista puede superar las barreras del retraso, en el campo científico resultó imposible llenar los huecos que la represión había causado. Incluso, las academias de ciencias fueron cerradas en 1824, durante tres años, porque sus miembros eran 'sospechosos' de liberalismo.

En la filosofía tampoco hubo personalidades brillantes a principios del siglo XIX, excepto el sacerdote Jaime Balmes (1810-1848), que pretendía renovar la escolástica tradicional con las tendencias reformistas.

Sin embargo, en 1841, durante la regencia de Espartero, fue enviado a Alemania por el gobierno el profesor de historia de la filosofía de la Universidad de Madrid, Sanz del Río. Allí conoció la filosofía de Krause y, desde entonces, dedicó su vida a la difusión del krausismo en España.

El krausismo es una teoría filosófica, que tendría una gran influencia en el desarrollo intelectual del país. Combinaba elementos del pensamiento de los grandes filósofos idealistas alemanes como Hegel, Fichte o Schelling. Entre estos elementos predominaban los valores éticos, pues el idealismo pretendía conseguir la realización del "yo" por medio de la autodeterminación de la voluntad como única fuente de moralidad.

Durante la restauración estalla un gran conflicto ideológico-político entre el conservadurismo del gobierno de Cánovas y un importante núcleo de intelectuales liberales, que defienden, por ejemplo, la libertad de cátedra. Varios profesores krausistas son separados de sus cátedras, entre ellos Francisco Giner de los Ríos (1839-1915) heredero del ya mencionado Sanz del Río. En solidaridad con los expulsados, otros profesores abandonan también sus cátedras y Giner de los Ríos decide crear en 1876, con la colaboración de Azcárate, Salmerón y Castelar la Institución Libre de Enseñanza. Esta institución, que funcionó como universidad y como centro de enseñanza secundaria, gozó de gran prestigio entre los medios liberales, alcanzando una altura científica y cultural verdaderamente notable. En ella se formó la elite científica del país que eran de los pocos que por aquel entonces entendían las modernas teorías físicas que venían desde el extranjero. Entre otras cosas, por sus profundos conocimientos de alemán, considerada como la lengua de difusión científica de la época.

En 1907 se crea, por miembros que se habían formado en la Institución Libre de Enseñanza, la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, organismo cuyas actuaciones modificarán el quehacer intelectual y científico de España y que fue responsable, además del proceso de modernización (europeización) de este país, de convencer al científico alemán Albert Einstein para que visitara España, y se reconociera, en el extranjero, que Europa no empezaba en los Pirineos, y que además de arte y literatura, también se estaba elaborando una ciencia de calidad.

LA POLÉMICA DE LA CIENCIA EN ESPAÑA

Aun con todo lo dicho, España sufre en el último tercio del siglo XIX y principios del XX un retraso científico enorme. Muchos piensan que ese retraso aún existe. Esta situación es debida a la escasa importancia concedida a este campo de la cultura a lo largo de todo el siglo XIX. Sin embargo, es en el primer cuarto del actual cuando los intelectuales y políticos del país toman conciencia de tal situación a través de dos tendencias: la de Gumersindo de Azcárate, miembro como ya dije de la Institución Libre de Enseñanza, que achaca la miseria científica de España a la intolerancia del tradicionalismo religioso, y la de Marcelino Menéndez y Pelayo, quien considera que el desarrollo científico español se debe, precisamente, al apoyo de la iglesia.

Junto a esta visión también está la de intelectuales de la generación del 98 que, como Miguel de Unamuno, no ven la necesidad del desarrollo científico y consideran que si todo lo que se inventa en el extranjero puede venir a España, no hay necesidad de que nosotros investiguemos. Con su frase y su filosofía de vida: "Que inventen ellos", él y sus seguidores permitieron que España no se desarrollara tecnológicamente en una época fundamental en la evolución de la humanidad. Según numerosos autores, aún estamos pagando las consecuencias de aquella política: España casi no tiene patentes propias. Todo, desde las fórmulas de los aromatizantes de los yogures, hasta la electrónica de los ordenadores hay que comprarla a aquellos países que en esa época sí creyeron en las posibilidades de la ciencia. Esta situación se puede, incluso, generalizar a Latinoamérica.

Con todo este panorama, salta a las páginas de la prensa y a la conciencia del país un hombre que con su esfuerzo titánico e individual consigue, en 1906, el Premio Nobel de Medicina por sus trabajos en el campo de la neurología y de la histología. Se trata de Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) que en 1923 ya está algo enfermo y que, tal y como señalan algunos artículos periodísticos de este trabajo, recibe la visita en su domicilio del científico alemán Albert Einstein.

También debemos recordar, entre otros científicos españoles importantes de la época, a Jaime Ferrán, creador de la vacuna anticolérica (1885); a Isaac Peral, que ideó el submarino en 1887; a Blas Cabrera, físico canario descubridor de las propiedades magnéticas de la materia y principal artífice de la venida de Einstein a España, pues ambos eran muy amigos. Cabrera aparece en la fotografía de portada del 6 de marzo de 1923 en el diario ABC, junto a Einstein y a Alfonso XIII:

METODOLOGÍA DE INVESTIGACIÓN

La metodología de este trabajo ha estado centrada fundamentalmente en la búsqueda de noticias en los periódicos de la época (año 1923) y en la lectura detenida de las mismas para, posteriormente, deducir las conclusiones. Es un trabajo más cualitativo que cuantitativo. Me interesaba más qué decían y qué no decían que la cantidad de información.

También tuve la oportunidad de encontrar los discursos originales que pronunciaron Einstein, Blas Cabrera y el ministro de Instrucción Pública, señor Salvatella, en el acto de proclamación del científico alemán como académico correspondiente de la Academia de Ciencias española.

Muchos de los artículos que he encontrado se refieren a este momento. En este sentido, ha resultado muy interesante comparar lo que se publica en los distintos periódicos sobre los discursos, con los originales de los mismos: algunos medios se inventan frases y, otros, las copian íntegramente. ¿Existían en aquella época gabinetes de prensa que facilitaran a los periodistas los originales de los discursos? No lo sé.

La parte más interesante de este trabajo se centra en el estudio de cada una de las noticias encontradas -en total, 27- desde el punto de vista de su interés periodístico, de su calidad científica y literaria y de las curiosidades. También se aporta una posible explicación, teniendo en cuenta los antecedentes históricos del momento en que se produjo la noticia, de las causas por las cuales esa información se escribió de ese modo.

También se ha calculado el porcentaje de superficie redaccional relativa que ocupa la noticia, porque se considera más revelador que la simple cantidad numérica. Existen noticias con una superficie redaccional pequeña como la que aparece en El Heraldo de La Orotava, pero como la página del semanario también es pequeña, la superficie relativa que ocupa la noticia es bastante grande.

Einstein llegó a Barcelona el 3 de marzo de 1923 y a Madrid el 5 de ese mismo mes, de forma que se ha seleccionado un periodo de tres meses del año 1923. Un mes antes de su llegada, febrero; el de su estancia en España, marzo; y el mes posterior a su partida, abril, en un intento de estudiar posibles repercusiones de su visita.

Durante el mes de febrero, en el que se suponía se estaban perfilando los preparativos de su estancia, no se encontró ninguna noticia que tratara este tema. La mayoría de las informaciones aparecen en marzo, y sólo en los días en los que estuvo en España. Especialmente aparecen noticias relacionadas con su visita a Madrid, 23 informaciones hacen alusión a ella, de un total de 27 encontradas lo que también da una idea del centralismo informativo que también existía en esa época. Sólo se publicó un breve de su visita a Zaragoza y dos de la que realizó a Barcelona, llegó a España por Barcelona y partió también desde la Ciudad Condal.

Sólo se ha encartado una información publicada con posterioridad a su estancia: aparece durante el mes de abril, y se trata de una carta que escribe un lector opinando sobre lo "poco inteligibles" que le resultaban las conferencias del científico alemán.

PERIÓDICOS CONSULTADOS

Para la realización de este trabajo se han consultado periódicos de la época. Los que existen en las dos hemerotecas con fondo antiguo que existen en Tenerife: la de la Biblioteca Municipal de Santa Cruz y la Universitaria del Campus de Guajara.

De estos nueve periódicos sólo encontré noticias referentes a la estancia de Einstein en España en cuatro. Si bien es cierto que en los cinco restantes faltaban muchos números, de forma que puede asegurarse que la noticia no apareciera en alguno de los números que faltan. En muchos de ellos sólo se conservan uno o dos números del mes de marzo de 1923 y, siendo una publicación diaria, es posible que la noticia estuviera en los números que, lamentablemente, han desaparecido.

Los periódicos consultados:

1) La Mañana

2) La Verdad

3) El Deber de Valverde

4) Ecos del Magisterio Canario

5) La Información de La Laguna

6) La Prensa

7) La Gaceta de Tenerife

8) El Progreso

9) Heraldo de La Orotava

CONCLUSIONES GENERALES

En este apartado intentaré hacer un resumen de las observaciones más interesantes.

En general, sorprende la elevada repercusión de una noticia, que hoy parecería trivial, ya que constantemente vienen premios Nobel a los congresos que se celebran en España, en una época en la que los niveles educativos del país eran bastante escasos.

En los diarios en los que he encontrado esta noticia se hace un seguimiento exhaustivo de la visita, apareciendo como mínimo seis informaciones sobre el acontecimiento. La excepción es el Heraldo de La Orotava, un semanario del cual sólo existen dos números correspondientes al mes de marzo, y en uno de los cuales aparece la noticia de esta visita en portada. En el otro número existente no aparece, y en los ejemplares de los meses de febrero y abril, tampoco.

Como ya dije en la introducción de este trabajo, resulta sorprendente cómo en una época en donde había tantos asesinatos, donde se producía un cambio de gobierno cada seis meses, donde se celebraban unas elecciones próximas (en el mes de abril), y donde la lejanía Canarias - Península era más patente que en la actualidad, tuviera tanta repercusión en la prensa tinerfeña esta visita de Einstein a España.

CONCLUSIONES POR PERIÓDICOS

LA GACETA DE TENERIFE

Noticias encontradas: 6

Fecha de la primera noticia encontrada: 3 de marzo

Fecha de la última noticia encontrada: 6 de abril

Número de veces que incluyen esa noticia en primera página: 2 veces

Conclusiones:

1) Éste es un periódico de derechas y, por tanto, hace mucho hincapié en que Einstein no es revolucionario ni siquiera científico, y que se declara en contra del socialismo y del comunismo (3-marzo-1923). Estas declaraciones contradicen totalmente las que aparecen en el diario El Progreso, donde sí se declara revolucionario.

2) En general le dan una cobertura importante con un porcentaje de superficie redaccional grande

3) Tiene algunos errores de ortografía

4) Es un periódico que describe de forma exhaustiva el protocolo que acompaña siempre a los actos públicos. Algo que para los otros medios no es tan noticioso y que, desde luego, en la actualidad sería antiperiodístico. Sin embargo, para este diario constituye uno de los aspectos más importantes (10 y 20 de marzo de 1923).

5) Es noticia para este diario el hecho de que las damas asistan a una conferencia del científico alemán (20-marzo-1923).

6) Es el único diario donde aparece un artículo de opinión en forma de carta, de un oyente que asistió a las conferencias y que, al parecer, no entendió nada. Además, la publican en primera página un mes después de que sucediera el hecho noticiable (6-abril-1923).

7) Calca íntegramente partes del discurso de Einstein y Cabrera en la Academia de la Ciencia (20-marzo-1923).

8) En general, trata la información en artículos escritos con gran calidad y bastante formalidad, aunque con menos rigor que le periódico La Prensa.

9) Comete el error, no sé si intencionado para potenciar el pleito insular, de señalar a Blas Cabrera como natural de Tenerife cuando, en realidad, nació en Lanzarote (20-marzo-1923).

LA PRENSA

Noticias encontradas: 7

Fecha de la primera noticia encontrada: 3 de marzo

Fecha de la última noticia encontrada: 17 de marzo

Número de veces que se incluye esta noticia en primera página: 3 veces

Conclusiones:

1) Este diario es el que mejor trata la información de todos los consultados.

2) Utiliza un lenguaje riguroso y ameno para explicar algún postulado de la teoría de la relatividad (11-marzo-1923).

3) Copia una parte de un artículo del periódico ABC (11-marzo-1923).

4) Inserta informaciones que le llegan por cable y que publican en una fecha determinada, en un artículo que publican el día siguiente. Es decir, repiten dos veces la misma información con las mismas palabras (3 y 4 de marzo de 1923).

5) Utilizan muchos calificativos como glorioso o sabio. (4-marzo-1923)

6) Aparece un artículo de divulgación científica sobre el movimiento relativo que, aunque relacionado, no es lo mismo que la teoría de la relatividad.

Creo que este artículo debió escribirlo un profesor de física de bachillerato que aún no había podido leer las teorías de Einstein, y que pensaba que tenían algo que ver con el movimiento relativo. Es el único artículo de divulgación científica estricta que he encontrado (16-marzo-1923).

DIARIO EL PROGRESO

Número de noticias encontradas: 10

Fecha de la primera noticia encontrada: 1 marzo

Fecha de la última noticia encontrada: 10 de marzo

Número de veces que aparece en primera página: ninguna

Conclusiones:

1) Todas las noticias poseen un marcado carácter político. Tiene mucho interés en la visión "revolucionaria" de Einstein. Se inventan declaraciones del científico en este sentido (1-marzo-1923).

2) Se inventan una parte del discurso de Einstein en la Academia señalando que el científico afirmó que "elogiaba a los periodistas españoles y a los anhelos que tiene las clases sociales por aprender" (5-marzo-1923). Estas frases son inventadas, ya que se puede comprobar que en el discurso original no aparecen.

3) Censuran el hecho de que el ministro de Instrucción Pública no haya acudido a un banquete en honor de Einstein. Aprovechan cualquier ocasión para criticar al gobierno.

4) Aunque es el diario que más noticias publica del acontecimiento, todas son muy pequeñas, y ninguna se adentra en los temas científicos. Aventuro que, a lo mejor, la explicación se encuentre en que el nivel cultural de los lectores de este diario era inferior al de los otros periódicos.

EL HERALDO DE LA OROTAVA

Sólo encontré una noticia, pero se publica en primera página y con casi un 40% de superficie redaccional. Es la información más importante de la página. Faltan números y no sé si le dieron o no cobertura en otros.

Conclusiones:

1) Resulta muy interesante cómo en un semanario local, de una villa, aparece una noticia de este tipo en primera página y con esa cobertura. Desde luego, refuerza la idea de que la visita de Einstein a España fue todo un hecho sociológico (11-marzo-1923).

2) Considera que la investigación científica es un ocio (11-marzo-1923).

3) Aparecen en el artículo citas de Ortega y Gasset y de Nordman, pero no sé si son copiadas de otro artículo o pertenecen al bagaje cultural del redactor (11-marzo-1923).

BIBLIOGRAFÍA

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- Sánchez Ron, J. M. (1983), La España posible de la Segunda República: la oferta de una cátedra extraordinaria a Albert Einstein por la Universidad Central (Madrid, 1933). Editorial Universidad Complutense, Madrid.

- Sánchez Ron, J. M. (1988), 1907-1987. La junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, 80 años después. 2 Vols., CSIC, Madrid.

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